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El futuro es circular, y tú ¿aún andas perdido por las esquinas?

«Otros han visto lo que es y preguntan por qué.
Yo he visto lo que podría ser, y me he preguntado por qué no»
Pablo Picasso

 

Si nos paramos a pensar, todo o casi todo, podría resumirse en una simple forma. Las formas cambian, mutan, se transforman, deforman. En ocasiones definen nuestro estado de ánimo o el cómo percibimos las cosas.

Hasta ahora nos han enseñado a seguir el camino recto. A tener objetivos y metas que conseguir. Nos han educado para pensar que todo se acaba, que todo tiene un inicio y un fin, y que este es el camino a seguir. Por aquí si, por aquí no. Comprar, usar, tirar. Obsolescencia programada. Todo esto, ¿os suena de algo?.

Por primera vez, un nuevo modelo económico aparece en escena. Frente al modelo de usar y tirar que rige la economía lineal, empieza a hablarse de otro: el de la Economía Circular. Y camina de la mano del cambio disruptivo. Los promotores de la economía circular se han inspirado en la geometría del movimiento de la vida y de la naturaleza para proponer su principio básico: una economía circular es aquella que regenera y restaura.

El ser humano cada vez vive más años y nos hemos dado cuenta de que los recursos del planeta no son infinitos. Esto nos abruma y nos lleva a pensar que quizás debamos cambiar las cosas y mirar un poco más allá. La economía circular habla de innovación en todos los niveles y se propone redefinir tanto los productos como los servicios para dar una solución a los desechos, al tiempo que minimiza los impactos negativos.

Y las empresas dirán, ¿cómo rentabilizo esto? ¿Y si aprovecho algunos de mis propios residuos como fuente de energía?, ¿Y si…?, ¿Por qué no…? Son algunas de las miles de preguntas a plantearse. Desde luego, la Economía Circular implica cambios, no solo en el modelo productivo, sino también en el modelo de sociedad, ya que será necesario también cambiar hábitos de comportamiento y conductas de consumo de los ciudadanos.

Cerrar ese círculo requiere de cooperación, pero empieza por uno mismo. Mira a tu alrededor para saber en qué eslabón de la cadena te encuentras, quién tienes a los lados, y como puedes cambiar las cosas.

Tú decides como tratar tu futuro. Tú decides si seguir lo establecido o tomar el camino recto por el más torcido.


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